Map showing the Bab el Mandeb Strait and Gulf of Aden connecting the Red Sea to the Arabian Sea. Important global trade corridor often associated with geopolitical tensions, shipping disruptions and maritime security concerns

Los impactos del cierre del Estrecho de Bab el-Mandeb por los hutíes en el precio global del petróleo

I. Introducción

Los hutíes de Yemen han entrado en la guerra de Irán al lanzar ataques contra Israel el 28 de marzo de 2026. Fue la primera vez que esta milicia respaldada por Irán intervino en la guerra liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

El brigadier general Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, anunció el sábado 28 de marzo el primer ataque del grupo respaldado por Irán contra Israel. El domingo 29 de marzo, afirmó que los hutíes habían llevado a cabo una “segunda operación militar” contra Israel utilizando misiles de crucero y drones, y señaló que continuarían realizando operaciones militares en los próximos días hasta que Israel “cese sus ataques y su agresión”.

Algunos analistas han advertido que su participación podría abrir otro frente en el conflicto: el posible bloqueo del Estrecho de Bab el-Mandeb, un paso marítimo que representa otro punto crítico en el comercio global de materias primas, como muestra la Figura 1.

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Figura 1: Mapa del Estrecho de Bab el-Mandeb

Las advertencias de los hutíes plantean la posibilidad de una guerra regional más amplia, especialmente debido a la capacidad del grupo para bloquear El Estrecho de Bab el-Mandeb y atacar objetivos más allá de Yemen.

Este documento intenta responder a una pregunta muy importante: ¿qué pasará con el precio mundial del petróleo si los hutíes cierran el Estrecho de Bab el-Mandeb? Para ello, primero se explica qué significa la participación de los hutíes en la guerra de Irán y luego analiza la posibilidad de que bloqueen el Estrecho de Bab el-Mandeb. Finalmente, el documento examina los efectos del bloqueo del Estrecho de Bab el-Mandeb en el precio global del petróleo.

II. ¿Por qué importa la participación de los hutíes en la guerra de Irán?

Los hutíes son un grupo político y militar yemení que surgió en la década de los 2000 y controla gran parte del norte de Yemen. Este grupo lleva el nombre de su fundador, Hussein al-Houthi, y se basa en el chiismo zaidí.

Aunque cuentan con el respaldo y la alianza de Irán, los hutíes no son un actor subordinado de manera simple y, en muchos casos, priorizan sus propios intereses internos. Además, aunque Irán les ha suministrado tecnología avanzada de misiles balísticos, el grupo también ha desarrollado la capacidad de ensamblar y fabricar su propio armamento dentro de Yemen.

Los hutíes alcanzaron prominencia tras tomar Saná en 2014. Esto desencadenó una brutal guerra civil contra el gobierno reconocido internacionalmente y una campaña de bombardeos liderada por Arabia Saudita. Los hutíes demostraron una notable resiliencia frente a las campañas aéreas, que contaron con apoyo de Estados Unidos y causaron alrededor de 9,000 víctimas civiles.

Los ataques hutíes entre el 28 y 29 de marzo de 2026 en el Mar Rojo y el Golfo de Adén han generado temores entre algunos analistas de mercado de que puedan atacar barcos y embarcaciones en esta vía marítima, como ya lo han hecho en años anteriores.

Ni los hutíes ni Irán han comentado si existe un plan para cerrar el Estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Sin embargo, el 28 de marzo, Mohammed Mansour, viceministro de información de los hutíes, declaró a medios locales que el grupo está “llevando a cabo esta batalla por etapas, y el cierre del Estrecho de Bab el-Mandeb está entre nuestras opciones” [1].

Con las tensiones ya elevadas en torno al Estrecho de Ormuz, la posibilidad de que el movimiento hutí de Yemen cierre el Estrecho de Bab el-Mandeb está generando fuertes impactos en los mercados energéticos y en las cadenas de suministro globales.

El grupo hutí tiene un historial de ataques a barcos y embarcaciones en el Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb.

Inicialmente limitados a Yemen, los conflictos en los que participan los hutíes se han expandido a zonas marítimas críticas, incluyendo el Mar Rojo, el Mar Arábigo, el Golfo de Adén y el noroeste del Océano Índico, lo que ha resultado en más de 300 incidentes entre octubre de 2023 y diciembre de 2024 (ver Figura 2). Solo en el Mar Rojo, las fuerzas hutíes llevaron a cabo 201 ataques contra buques comerciales durante este periodo, causando 12 muertes.

En un contexto más amplio, las fuerzas hutíes han participado en más de 2,300 conflictos en la región MENA (Medio Oriente y Norte de África) desde octubre de 2023, con un total de 1,467 vidas perdidas. Esta expansión de la actividad militar ha estado acompañada por un aumento del contrabando de armas hacia Yemen, facilitado por transferencias encubiertas entre barcos o embarcaciones pequeñas como ‘dhows’ (embarcaciones de vela de origen árabe) que evaden la detección. Estas rutas, frecuentemente vinculadas a redes marítimas en Irán, persisten en el Golfo de Adén y el Mar Rojo. Puertos clave yemeníes como Hodeida y Salif siguen siendo centrales en estas operaciones de contrabando, facilitando el envío de armas a zonas controladas por los hutíes mientras se intensifican los esfuerzos internacionales de interceptación.

El grupo hutí ha enfrentado desde entonces dos campañas de bombardeos por parte de las administraciones de Biden y Trump.

Joe Biden, predecesor de Trump, llevó a cabo ataques aéreos contra Yemen el 10 de enero de 2024 en respuesta directa a los ataques hutíes sin precedentes contra buques comerciales en el Mar Rojo. Estos ataques no lograron disuadir a los hutíes y solo cesaron cuando se negoció un alto al fuego entre Israel y Hamás en enero de 2025.

Posteriormente, los hutíes reanudaron sus ataques cuando Israel impuso un bloqueo a la entrada de ayuda y alimentos a Gaza en marzo de 2025.

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Figure 2: Conflictos en la región MENA en dónde los hutíes se han involucrado. Noviembre 17, 2023 a diciembre 31, 2024 (fuente: ACLED, https://acleddata.com; World Bank staff estimates)

La administración de Trump también lanzó campañas de bombardeo en abril de 2025 para detener los ataques hutíes, que terminaron cuando Trump alcanzó un acuerdo con los hutíes en mayo para cesar los bombardeos si el grupo detenía los ataques a la navegación. El acuerdo no incluyó un compromiso de detener los ataques contra Israel, los cuales continuaron hasta que finalmente se alcanzó un alto al fuego en Gaza.

Tras firmar una tregua con los hutíes, Trump declaró sobre el grupo: “Los golpeamos muy fuerte. Tienen una gran capacidad para resistir el castigo” [2]. “Se podría decir que hay mucha valentía allí”, añadió.

En relación con los ataques hutíes a barcos en el Mar Rojo, en noviembre de 2023 el grupo lanzó una ola sostenida de ataques contra el transporte comercial que transitaba el Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb. Inicialmente, los hutíes afirmaron que sus objetivos eran buques vinculados a Israel en el contexto de la guerra en Gaza. En los meses siguientes, ampliaron sus operaciones militares, utilizando drones cargados de explosivos, misiles antibuque y embarcaciones rápidas de ataque para golpear u hostigar buques mercantes de un número creciente de países.

A inicios de 2024, las principales compañías navieras comenzaron a desviar el tráfico alrededor del sur de África para evitar el Mar Rojo, lo que incrementó significativamente los tiempos de tránsito y los costos. Los ataques hutíes continuaron de forma intermitente en 2024 y 2025, incluyendo incidentes de alto perfil que dañaron o hundieron buques comerciales y provocaron repetidos ataques aéreos de Estados Unidos contra posiciones hutíes. Las campañas militares hutíes en el Mar Rojo interrumpieron un corredor marítimo crítico para el comercio global y los flujos energéticos, obligando a desvíos generalizados y contribuyendo al aumento de los costos de flete y combustible en todo el mundo.

Ahora, con los hutíes uniéndose abiertamente a la guerra de Irán, una nueva campaña contra la navegación podría tener un impacto similar o incluso mayor, especialmente dado el ya tenso mercado energético.

Mucho dependerá de si los hutíes amplían su participación más allá de ataques con misiles y comienzan nuevamente a atacar buques comerciales.

Las compañías navieras y varios gobiernos están monitoreando de cerca la situación actual, evaluando el desviar embarcaciones o desplegar mayor protección naval. Cualquier escalada en el mar intensificaría significativamente la volatilidad del mercado.

III. ¿Bloquearán los hutíes el Estrecho de Bab el-Mandeb?

A una semana de iniciada la guerra con Irán, los hutíes no han salido en defensa de Irán, pero han advertido en comunicaciones oficiales que “tienen los dedos en el gatillo”. La aparente inacción de los hutíes ha sorprendido a quienes los consideran simplemente un proxy iraní o una milicia impulsiva. [3]

Posteriormente, los hutíes decidieron involucrarse en la guerra de Irán. Sin embargo, ni los hutíes ni Irán han comentado si bloquearán el Estrecho de Bab el-Mandeb.

Irán estaría presionando a los hutíes para que se preparen para una nueva campaña militar contra el transporte marítimo en el Mar Rojo, condicionada a una mayor escalada de Estados Unidos en su guerra contra Irán, según funcionarios europeos familiarizados con el tema.

Los líderes de los hutíes en Yemen estarían evaluando opciones para acciones más agresivas tras haber realizado ataques con misiles balísticos contra Israel, según dichos funcionarios europeos.

Existen divisiones dentro del liderazgo hutí sobre cuán agresivos deben ser, y eso explica en parte por qué el grupo entró en la guerra de Irán solo un mes después de su inicio, señalaron los funcionarios. [4]

En un comunicado del 28 de marzo de 2026, los hutíes afirmaron que continuarían las operaciones militares hasta que cesen los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus grupos aliados, incluido Hezbolá en Líbano. Sin embargo, no dijeron específicamente que atacarían petroleros u otros buques que transitan el Mar Rojo.

Según Allison Minor del Atlantic Council, existen tres escenarios para la participación hutí en la guerra de Irán. [5] Uno de ellos es reanudar los ataques contra el transporte comercial en el Mar Rojo.

La opción de menor riesgo para los hutíes sería reanudar los ataques contra Israel. Aunque la mayoría de los drones y misiles hutíes contra Israel durante la guerra en Gaza fueron interceptados o fallaron, el grupo ha demostrado que puede penetrar el espacio aéreo israelí. De hecho, los ataques hutíes contra Israel han causado decenas de víctimas y daños al aeropuerto Ben Gurión. Este escenario provocaría nuevos ataques aéreos israelíes contra Yemen, que han sido costosos económica y militarmente para los hutíes, pero también ayudan a movilizar apoyo interno.

Por ejemplo, los ataques israelíes contra el puerto de Hodeida fueron especialmente dañinos, ya que es una infraestructura clave para un país dependiente de importaciones y además una fuente de ingresos ilegales de petróleo al grupo. Al mismo tiempo, los hutíes han demostrado gran resiliencia frente a los bombardeos aéreos tras resistir campañas intensas durante casi una década. Aunque algunos líderes políticos en Saná han sido eliminados, el liderazgo militar y los verdaderos centros de poder del movimiento permanecen intactos.

La segunda opción sería reanudar los ataques contra el transporte comercial en el Mar Rojo, lo que podría afectar su relación con Arabia Saudita. Interrumpir el comercio marítimo es más fácil para los hutíes que atacar a Israel, debido a su ubicación estratégica cerca del Estrecho de Bab el-Mandeb. Durante la guerra en Gaza, los hutíes hundieron varios barcos comerciales usando misiles, drones y embarcaciones tripuladas y no tripuladas. Sus ataques casi paralizaron el tránsito por el Mar Rojo y el canal de Suez en 2023. En 2026, atacar el Mar Rojo sería más efectivo, pero también más riesgoso.

Con el Estrecho de Ormuz prácticamente cerrado por la guerra con Irán, Arabia Saudita depende de sus instalaciones en el Mar Rojo para mantener exportaciones de petróleo hacia Asia. Sin esta ruta, los flujos de petróleo en la región del Golfo podrían paralizarse en pocas semanas. Por ello, es probable que Arabia Saudita advierta a los hutíes que atacar el comercio marítimo es una línea roja que podría provocar una respuesta militar. Los hutíes suelen probar estas líneas rojas, por lo que podrían realizar ataques limitados y luego retirarse si consideran que rompen el equilibrio con Arabia Saudita, o bien usar la amenaza para obtener concesiones.

La tercera opción, y la más grave, sería reanudar ataques contra Arabia Saudita y/o los Emiratos Árabes Unidos. Esto podría combinarse con ataques en el Mar Rojo y ofensivas terrestres dentro de Yemen para tomar control de recursos petroleros y de gas y debilitar al gobierno reconocido internacionalmente. Esto reactivaría de facto la guerra en Yemen. Si Arabia Saudita o los Emiratos responden militarmente a ataques iraníes contra infraestructura económica o civil, los hutíes podrían argumentar que fueron esos países del Golfo quienes rompieron la tregua. Si los hutíes siguen este camino, su decisión estaría más motivada por la situación interna de Yemen que por la guerra con Irán.

No está claro qué escenario se impondrá. Sin embargo, los hutíes tienen una larga historia de ataques en el Mar Rojo, como ya se ha explicado. Por lo tanto, existe una alta probabilidad de que los hutíes ataquen barcos en el Mar Rojo y, además, podrían bloquear el Estrecho de Bab el-Mandeb. Sus acciones dependerán del desarrollo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, como los ataques estadounidenses a instalaciones energéticas iraníes, la postura de Irán y los acuerdos entre el régimen iraní y los hutíes.

IV. El impacto del cierre del Estrecho de Bab el-Mandeb

1. La importancia del Estrecho de Bab el-Mandeb

El Estrecho de Bab el-Mandeb se encuentra en un cruce crítico entre continentes, separando Yemen en la península arábiga de Eritrea y Yibuti en el Cuerno de África. Forma un estrecho vínculo marítimo entre el Canal de Suez al norte y el Golfo de Adén y el Océano Índico al sur, una ruta que sustenta el comercio entre Asia y Europa.

Con una extensión de aproximadamente 100 kilómetros (62 millas) y un ancho que se reduce a unos 30 kilómetros (19 millas) en su punto más estrecho, el Estrecho de Bab el-Mandeb canaliza enormes volúmenes de comercio global.

Como muestra la Figura 3, la Isla Perim lo divide en dos canales: un paso oriental poco profundo para embarcaciones locales y un canal occidental más profundo utilizado por el transporte marítimo internacional.

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Figura 3: Isla Perim y Estrecho de Bab el-Mandeb (fuente: http://www.dreamstime.com/ illustration/perim.html)

Millones de barriles de petróleo, gas natural licuado (GNL) y carga en contenedores transitan diariamente por el Estrecho, lo que lo convierte en uno de los cuellos de botella marítimos más sensibles del mundo.

Su nombre en árabe, “Puerta de las Lágrimas”, refleja tanto siglos de peligros de navegación como una leyenda sobre un terremoto devastador que separó Asia y África.

Aunque el Estrecho de Bab el-Mandeb ha conectado durante mucho tiempo a Arabia, África oriental y el sur de Asia, su importancia global se incrementó tras la apertura del Canal de Suez en 1869, que creó una ruta marítima directa hacia Europa a través del Mediterráneo, evitando la necesidad de rodear África.

¿Qué tan importante es El Estrecho de Bab el-Mandeb para la energía global?

El Estrecho de Bab el-Mandeb es uno de los cuellos de botella energéticos más importantes del mundo. Como muestra la Tabla 1, en 2023 pasaron por el Estrecho de Bab el-Mandeb 9.3 millones de barriles por día de petróleo crudo y líquidos derivados del petróleo — casi el 12% del petróleo transportado por mar a nivel mundial — según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).

Solo el Estrecho de Malaca, con 24 millones de barriles por día, y el Estrecho de Ormuz, con 21.8 millones, movieron más petróleo en 2023. Sin embargo, después de los ataques hutíes en el Mar Rojo durante 2023-2024, los flujos de petróleo crudo y líquidos derivados a través de El Estrecho de Bab el-Mandeb cayeron significativamente a 4.2 millones de barriles por día en la primera mitad de 2025, como muestran la Tabla 1 y la Figura 4.

Tabla 1: Volumen de petróleo crudo y líquidos derivados transportados a través de los cuellos de botella marítimos mundiales, 2020–primer semestre de 2025 (1H25)
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Figura 4: Flujos de petróleo crudo y líquidos derivados a través del Estrecho de Bab el-Mandeb y otros cuellos de botella (fuente: EIA)

Antes de 2024, la mayor parte de las exportaciones de petróleo y gas natural desde el Golfo Pérsico hacia Europa y la costa atlántica de América del Norte pasaban por el Canal de Suez o el oleoducto SUMED, así como por El Estrecho de Bab el-Mandeb y el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, después de que el grupo hutí lanzó ataques contra buques comerciales que transitaban el Mar Rojo desde noviembre de 2023, algunas embarcaciones comenzaron a tomar rutas más largas y costosas alrededor del Cabo de Buena Esperanza, evitando tanto El Estrecho de Bab el-Mandeb como el Canal de Suez.

Aproximadamente 4.9 millones de barriles por día de petróleo crudo y líquidos derivados transitaron por el Canal de Suez y el oleoducto SUMED en la primera mitad de 2025, y se estima que 4.2 millones de barriles por día también pasaron por El Estrecho de Bab el-Mandeb. Ambos volúmenes fueron aproximadamente la mitad de los flujos de 2023, como muestra la Tabla 2.

Tabla 2: Volumen de petróleo crudo, condensados y productos petroleros transportados a través del Canal de Suez, el oleoducto SUMED y el Estrecho de Bab el-Mandeb, 2020–1H25
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Los volúmenes de crudo y condensados de Arabia Saudita que pasaron por el Estrecho de Bab el-Mandeb también cayeron más de 50% entre 2023 y 2024. Sin embargo, los volúmenes saudíes que transitaron por el Canal de Suez y SUMED solo disminuyeron 10%, ya que Arabia Saudita aumentó sus exportaciones mediante el oleoducto Este-Oeste y terminales del Mar Rojo.

En la primera mitad de 2025, Rusia movió más petróleo crudo y condensados a través del Canal de Suez y El Estrecho de Bab el-Mandeb que cualquier otro país. Después del inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, la mayoría de las exportaciones rusas desde el oeste del país se desplazaron de Europa hacia Asia, principalmente India. Los buques petroleros rusos rara vez han sido atacados por los hutíes, y los volúmenes de crudo y condensados rusos que pasan por Suez y El Estrecho de Bab el-Mandeb en 2024 y en la primera mitad de 2025 cambiaron poco respecto a 2023.

Los flujos de gas natural licuado a través del Estrecho de Bab el-Mandeb fueron casi nulos en 2024 y en la primera mitad de 2025 (ver Tabla 2). Los flujos de GNL por el Canal de Suez y El Estrecho de Bab el-Mandeb disminuyeron significativamente en 2024, ya que los buques evitaron el Estrecho por razones de seguridad y altos costos de seguros. Desde 2023, los flujos de GNL por el Canal de Suez son casi exclusivamente para entregas a Egipto o Jordania.

La amenaza al transporte marítimo en el Estrecho de Bab el-Mandeb desde Yemen es real. En 2016, misiles fueron lanzados por los hutíes contra un buque de la Marina de Estados Unidos cerca del Estrecho. Las fuerzas hutíes también han desplegado minas a lo largo de la costa de Yemen y utilizaron una embarcación controlada a distancia cargada de explosivos en un ataque fallido contra el puerto yemení de Mokha en julio de 2017. Los hutíes también han realizado varios ataques navales fallidos en el Mar Rojo, incluyendo lanchas que dañaron un petrolero saudí cerca del Puerto de Hodeida en abril de 2018.

Poco después del estallido de la guerra en Gaza en 2023, el grupo hutí comenzó a lanzar misiles y drones contra Israel. También disparó contra buques mercantes en el Mar Rojo, particularmente en El Estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta marítima sur del Canal de Suez, afectando la economía global. El grupo declaró que no detendría los ataques hasta que Israel detuviera la guerra en Gaza.

Los hutíes declararon que cualquier barco vinculado a Israel era un objetivo, incluyendo buques de guerra del Reino Unido y Estados Unidos, pero también atacaron embarcaciones de países sin relación con Israel. Según la ONG ‘Armed Conflict Location and Event Data’, los hutíes han atacado 178 buques durante su bloqueo de dos años, hundiendo cuatro barcos y matando a nueve marineros. Para evitar ataques, cientos de buques comerciales fueron desviados alrededor de Sudáfrica. [6]

Ese flujo cayó bruscamente en 2024 a unos 4.1 millones de barriles por día después de que los ataques hutíes interrumpieran el tráfico. Los impactos se extendieron más allá del Estrecho. Los flujos a través del Canal de Suez y el oleoducto Suez-Mediterráneo cayeron de 8.8 a 4.8 millones de barriles por día.

Los ataques hutíes en el Mar Rojo han provocado respuestas militares de varios países, incluidos Estados Unidos. En enero de 2024, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 2722, condenando los ataques hutíes y reafirmando la libertad de navegación. [7] Se lanzó la operación liderada por Estados Unidos “Prosperity Guardian” para proteger el transporte marítimo en el Mar Rojo. Desde el 12 de enero de 2024, fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos y Reino Unido realizaron ataques aéreos y con misiles contra los hutíes, mientras otros países atacaron independientemente embarcaciones hutíes en el Mar Rojo.

El 3 de mayo de 2024, el general hutí Yahya Saree declaró: “Atacaremos cualquier barco que se dirija a puertos israelíes en el Mar Mediterráneo en cualquier zona que podamos alcanzar”. [8] El 6 de mayo de 2025, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció el cese de los ataques estadounidenses tras un alto al fuego bilateral. Los hutíes detuvieron sus ataques contra el transporte internacional y contra Israel después de que el plan de paz en Gaza entrara en vigor el 10 de octubre de 2025. Algunas grandes navieras, como Maersk, han retomado rutas por el Mar Rojo, mientras otras mantienen cautela por la volatilidad. El 28 de febrero de 2026, en respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, los hutíes amenazaron con escalar el conflicto, y el 28 de marzo reanudaron los ataques contra Israel en medio de la guerra con Irán.

2. El impacto del cierre del Estrecho de Bab el-Mandeb

¿Qué podría ocurrir si los hutíes cierran el Estrecho de Bab el-Mandeb?

El Estrecho de Bab el-Mandeb es una de las rutas más críticas del mundo para el transporte marítimo de materias primas, especialmente petróleo del Golfo destinado a Europa, así como bienes dirigidos a los mercados asiáticos.

Con las tensiones ya elevadas en torno al Estrecho de Ormuz, la posibilidad de que los hutíes bloqueen el Estrecho de Bab el-Mandeb está generando fuertes impactos en los mercados energéticos y en las cadenas de suministro globales.

Según la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), el Estrecho de Ormuz solía transportar un promedio de 20 millones de barriles de petróleo por día. El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz durante la actual guerra con Irán ha estrangulado el suministro global de petróleo, y los flujos de exportación por rutas alternativas aún dejan un déficit mundial de aproximadamente 13 millones de barriles por día, una brecha sin sustituto claro. Esto se debe a que alrededor de 7 millones de barriles por día de esa pérdida se están compensando por otros medios, como el Estrecho de Bab el-Mandeb, Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos y la liberación de reservas estratégicas, según Kpler.

Como muestra la Figura 5, dos de las alternativas más importantes al Estrecho de Ormuz son el oleoducto ADCOP de los Emiratos Árabes Unidos, que alimenta la terminal de exportación en Fujairah, y el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, que termina en el Puerto de Yanbu en el Mar Rojo.

Figura 5: Dos de las alternativas más importantes al Estrecho de Ormuz (Fuente: ABC News & Kpler)
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Como muestra la Figura 6, los flujos de petróleo crudo y condensados a través de El Estrecho de Bab el-Mandeb en marzo de 2026 superaron los 4 millones de barriles por día, el nivel más alto desde octubre de 2023, cuando Arabia Saudita incrementó sus exportaciones por el Puerto de Yanbu debido al cierre efectivo del Estrecho de Ormuz.

Figura 6: Tránsito de petróleo crudo y condensados a través del Estrecho de Bab el-Mandeb en 2026 por puertos de origen, kb/d (fuente: Kpler)
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Los datos de Kpler en la Figura 6 muestran que 3.97 millones de barriles por día de petróleo crudo han transitado por el Estrecho de Bab el-Mandeb hasta marzo de 2026, un aumento significativo respecto a los 2.95 millones de barriles por día en febrero y el nivel más alto desde octubre de 2023, antes de que los hutíes comenzaran a atacar embarcaciones. De ese total, 1.75 millones de barriles por día fueron cargados desde el puerto saudí de Yanbu, mientras que la mayor parte del resto, 1.79 millones de barriles por día, correspondieron a crudo ruso con destino a Asia.

Arabia Saudita ha incrementado sus exportaciones de crudo a través de su infraestructura del Mar Rojo, ya que el Estrecho de Ormuz ha estado efectivamente cerrado durante un mes. Hasta el 26 de marzo se han cargado 3.23 millones de barriles por día de crudo, el nivel más alto registrado. Antes de la guerra con Irán, el Puerto de Yanbu normalmente enviaba entre 750–850 mil barriles por día de crudo. Esta ruta es clave para que Arabia Saudita mantenga la producción a gran escala, mientras que otros productores del Golfo han tenido que reducir significativamente su producción debido a la presión de inventarios, y para que los compradores mantengan acceso a aproximadamente un tercio del crudo de Medio Oriente no iraní.

La petrolera estatal saudí Saudi Aramco ha notificado a sus principales clientes asiáticos que todos los cargamentos de abril saldrán del puerto de Yanbu, con refinerías chinas recibiendo alrededor de 1.33–1.36 millones de barriles por día y refinerías indias entre 766–833 mil barriles por día. El seguimiento de buques de Kpler también muestra casi 30 buques tanque esperando frente a Yanbu para cargar, lo que subraya la urgencia de las refinerías por asegurar suministro y aliviar la escasez inminente de materia prima.

De manera destacada, las cargas de crudo desde Yanbu están destinadas hasta ahora a China (933 mil barriles por día), Egipto (720 mil barriles por día), India (702 mil barriles por día) y Myanmar (143 mil barriles por día), con este último flujo dirigido a la refinería Yunnan de PetroChina mediante un oleoducto. A pesar de las preocupaciones por la escasez de suministro y la búsqueda activa de cargamentos spot, Corea del Sur y Japón solo han recibido 98 mil barriles por día y 53 mil barriles por día de crudo saudí desde Yanbu, respectivamente. Participantes del mercado señalaron a Kpler que Corea del Sur y Japón han sido cautelosos respecto al uso de rutas que atraviesan El Estrecho de Bab el-Mandeb incluso antes del anuncio hutí.

Si los hutíes llegaran a interrumpir el tráfico petrolero a través del Estrecho de Bab el-Mandeb, los países asiáticos perderían aún más acceso a suministros de crudo de Medio Oriente, ya de por sí restringidos. Los armadores podrían desviar sus rutas hacia el oeste, pasando por el Canal de Suez y luego rodeando el Cabo de Buena Esperanza para entregar petróleo saudí a Asia. Sin embargo, este trayecto tomaría cerca de 50 días —más del doble del tiempo de tránsito por el Mar Rojo—, lo que reduciría de manera efectiva la disponibilidad inmediata en el mercado y aumentaría significativamente los costos debido a mayores tarifas de flete y mayor consumo de combustible. También requeriría una reubicación adicional de la flota mundial de petroleros, ya que los VLCC no pueden transitar el canal de Suez, reduciendo así la eficiencia general del mercado.

Sigue sin estar claro cómo los hutíes definirán a los países “hostiles” y si los buques de petróleo rusos también podrían verse afectados. Los datos de Kpler muestran que, aunque los flujos totales de crudo a través del Estrecho de Bab el-Mandeb disminuyeron en 2024 y 2025 tras los ataques hutíes, los envíos de crudo ruso se han mantenido relativamente estables en torno a 1.9 millones de barriles por día, en línea con los niveles previos a los ataques. Dado que las exportaciones rusas ya están siendo afectadas por los recientes ataques ucranianos intensificados en las últimas semanas, cualquier interrupción en el Mar Rojo restringiría aún más los flujos hacia Asia, especialmente hacia India.

Dicho esto, la entrada de los hutíes en la guerra con Irán representa una escalada significativa y añade presión al alza sobre los precios del petróleo. La sola amenaza ya es suficiente para disuadir a algunos armadores de cargar crudo saudí desde Yanbu, elevando los precios del crudo de Omán y Murban, que se cargan fuera del Estrecho de Ormuz, así como los diferenciales del crudo africano y estadounidense en el nuevo ciclo de negociación.

En este escenario negativo para los mercados petroleros, los riesgos sobre los flujos de petróleo a través del Estrecho de Bab el-Mandeb podrían tensar aún más el suministro global de crudo a medida que los hutíes entran en la guerra con Irán.

Dos de las rutas marítimas más críticas del mundo, el Estrecho de Ormuz y el Estrecho de Bab el-Mandeb, están actualmente bajo riesgo por parte de Irán y sus aliados, mientras la guerra con Irán se prolonga hacia un segundo mes, amplificando la presión sobre el comercio global y los flujos energéticos. La escalada introduce nuevos riesgos alcistas para el mercado petrolero y se espera que profundice la restricción de oferta en Asia.

Aunque los precios globales del petróleo ya han subido alrededor de 110 dólares por barril, analistas de JP Morgan señalan que los problemas en el paso del petróleo por el Estrecho de Bab el-Mandeb podrían añadir 20 dólares por barril a los precios globales. Algunos analistas advierten que una interrupción total de ambos cuellos de botella — el Estrecho de Bab el-Mandeb y el Estrecho de Ormuz — podría llevar los precios del petróleo hacia los 150 dólares, amenazando entre el 25% y 30% del suministro mundial de petróleo transportado por mar. Otros expertos temen que los precios podrían dispararse a 150–200 dólares por barril si ambos estrechos permanecen cerrados durante períodos prolongados. [9]

Aunque El Estrecho de Bab el-Mandeb no mueve tanto petróleo como el Estrecho de Ormuz, sigue siendo otro cuello de botella clave del mercado petrolero. Si también se cierra al tráfico de buques cisterna, se desestabilizaría la solución parcial de Arabia Saudita, agravando el choque de oferta y elevando sin duda los precios del petróleo. Esto beneficiaría a empresas petroleras que operan fuera de estos cuellos de botella, como ConocoPhillips y Occidental. Sin embargo, probablemente causaría un daño significativo a la economía global. Estos factores hacen del El Estrecho de Bab el-Mandeb un punto crítico de seguimiento.

Las compañías navieras ya están reaccionando. Grandes transportistas como Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM han suspendido muchas rutas a través del corredor del Mar Rojo, desviando buques alrededor de África. Este cambio está aumentando drásticamente los tiempos y costos de envío.

V. Conclusión

Este trabajo intentó responder una pregunta crítica: ¿Qué impacto tendrá un bloqueo del Estrecho de Bab el-Mandeb en los precios globales del petróleo?, en el contexto de la entrada de los hutíes en la guerra con Irán mediante ataques a Israel. Para ello, el estudio primero explicó la importancia de la participación hutí en la guerra de Irán y luego examinó la posibilidad de un bloqueo del Estrecho de Bab el-Mandeb.

Considerando las experiencias previas de ataques hutíes a embarcaciones en el Mar Rojo desde noviembre de 2023 durante un período prolongado, este trabajo sostiene que la posibilidad de cierre del Estrecho de Bab el-Mandeb por parte de los hutíes es alta. Finalmente, se concluye que, si los hutíes cierran el Estrecho de Bab el-Mandeb, las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita y Rusia — que han estado ampliando sus envíos al evitar el Estrecho de Ormuz — enfrentarán dificultades. Como resultado, los precios globales del petróleo, que recientemente han fluctuado alrededor de 110 dólares por barril, podrían subir a 150–200 dólares.

First published in: World & New World Journal
World & New World Journal Policy Team

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