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Un grupo político de extrema derecha gana popularidad en Alemania, pero también lo hacen las protestas en su contra.

Desde principios de 2024, cientos de miles de personas han protestado en distintas ciudades de Alemania contra el partido Alternativa para Alemania, un partido nacionalista de extrema derecha relativamente nuevo conocido como AfD.

¿Qué ha llevado a tantos alemanes a protestar de repente contra un pequeño partido político extremista?

Los manifestantes en Alemania responden directamente a las ideas políticas radicales de la AfD y al hecho de que actualmente ocupa el segundo lugar en las encuestas para las próximas elecciones federales, que tendrán lugar el 26 de octubre o antes de 2025.

Aunque la AfD no obtuvo ningún escaño parlamentario en sus primeras elecciones federales de 2013, la popularidad del partido ha ido en aumento. La AfD ocupó alrededor del 13% de los escaños del Parlamento entre 2017 y 2021 y fue el tercer partido más grande del Parlamento. Desde 2021, ha ocupado alrededor del 11% de los escaños.

Tras las próximas elecciones federales, la AfD podría convertirse en el segundo partido más grande. Aunque este poder limitado no le permitiría promulgar ninguna política extrema que pudiera reducir potencialmente la libertad y el respeto de las libertades civiles en Alemania, la AfD podría utilizar su posición en el Parlamento para perturbar el proceso de formulación de políticas, criticar a los partidos establecidos y atraer a nuevos votantes para futuras elecciones.

¿Qué es la AfD y porqué es tan controversial?

Varios políticos y periodistas formaron la AfD como respuesta directa a la crisis de la eurozona de la década de 2010.

Esta crisis fue desencadenada por varios gobiernos europeos de la Unión Europea, entre ellos Grecia, Portugal e Irlanda, que desarrollaron grandes déficits presupuestarios.

Los 27 países miembros de la Unión Europea prometen ser fiscalmente responsables. De lo contrario, una mala gestión pública en un país podría desencadenar una crisis económica en toda la Unión Europea.

Esto es lo que ocurrió durante la crisis de la eurozona. La mala gestión pública de algunos Estados miembros desembocó en una crisis a escala europea.

Para mitigar la crisis, otros gobiernos europeos tuvieron que rescatar a otros gobiernos. A los miembros fundadores de la AfD les indignó que Alemania, como miembro líder de la Unión Europea, se convirtiera en parte responsable de rescatarlos financieramente.

Con el tiempo, la AfD no solo se ha vuelto cada vez más escéptica respecto a la Unión Europea, sino que también se ha vuelto muy claramente contraria a la inmigración. En comparación a otros países europeos, Alemania tiene una población inmigrante relativamente numerosa. Para marzo de 2023, alrededor del 23% de las personas que vivían en Alemania eran inmigrantes o sus padres lo eran o fueron. Alemania es también el mayor país de acogida de refugiados de Europa.

El verdadero alcance de las políticas antiinmigración de la AfD salió a la luz en enero de 2024, cuando un reportaje periodístico de investigación alemán reveló que miembros de alto rango de la AfD asistieron a una reunión secreta con activistas neonazis para discutir un “plan maestro”.

Según este plan, el gobierno alemán deportaría en masa a los inmigrantes a sus países de origen. Este plan también incluía la deportación de ciudadanos alemanes no nacidos en Alemania.

La reunión fue especialmente polémica porque también asistieron algunos miembros de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania, uno de los partidos conservadores más antiguos de Alemania.

Una vez que el informe de la investigación se hizo público, la AfD se distanció públicamente de la reunión y del plan.

Sin embargo, a los líderes del partido les ha costado convencer a la opinión publica de que no apoyan la supuesta política de deportaciones masivas, en parte porque miembros de alto rango de la AfD han sugerido este tipo de políticas en el pasado.

La respuesta de los alemanes a la AfD

Una vez que la noticia de la reunión sobre deportación masiva circuló a mediados de enero, cientos de miles de personas en toda Alemania comenzaron a protestar contra la AfD y sus políticas antiinmigración.

Muchos de los manifestantes también protestaron para defender la democracia y los derechos humanos en Alemania.

Los manifestantes han comparado la creciente prominencia de la AfD con la del partido nazi. Han portado pancartas que dicen “La AfD es tan 1933”, “No Nazis” y “Deporten a la AfD ya”.

Ellos creen que la única forma de impedir que vuelva a surgir un partido de extrema derecha en Alemania es protestar contra el movimiento de extrema derecha antes de que se haga demasiado popular.

Simbólicamente, los manifestantes protestan bajo el lema “Somos el

firewall
” para ilustrar cómo protegen a Alemania del ascenso de los nacionalistas de extrema derecha una vez más.

Algunos también están presionando para que el gobierno alemán prohíba la AfD. Sin embargo, aunque Alemania tiene leyes contra los grupos extremistas que se desarrollaron después de la Segunda Guerra Mundial, no está claro si dichas leyes deberían utilizarse para prohibir el partido, ya que algunos observadores advierten de que prohibir la AfD podría ser contraproducente y hacerla más popular.

Lo que la AfD aún puede logar.

Aunque la AfD representa actualmente una amenaza electoral para los partidos mayoritarios de Alemania, es poco probable que tome el control del Gobierno alemán a corto plazo.

Alemania es un sistema multipartidista; ningún partido puede controlar la política alemana en un momento dado. Los partidos deben compartir el poder cuando gobiernan el país.

Es poco probable que alguno de los actuales partidos establecidos trabaje con la AfD para gobernar Alemania, principalmente porque la AfD apoya políticas que están muy alejadas de lo que los partidos alemanes típicos considerarían aceptable.

Además, la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) es actualmente el partido más popular, según las encuestas de opinión. Los miembros de la CDU han enfatizado previamente que bajo ninguna circunstancia colaborarán con la AfD.

Y otros partidos y políticos también se han distanciado de la AfD.

Sin embargo, aunque la AfD no pueda realizar cambios políticos radicales a corto plazo, sí supone una amenaza electoral para los partidos establecidos en Alemania. Por ello, otros partidos alemanes podrían empezar a modificar sus propias plataformas políticas para apaciguar a algunos posibles votantes de la AfD.

La Unión Demócrata Cristiana de Alemania ya propone enviar a los solicitantes de asilo a otros países mientras se tramitan sus solicitudes. Sin embargo, su capacidad para llevar a cabo este cambio político es improbable, ya que exigiría modificar la legislación de la Unión Europea.

A largo plazo, si la AfD es capaz de seguir creciendo en popularidad a nivel local, esto puede ayudarle a aumentar su base de votantes y tener más éxito en las elecciones federales.

La AfD es más popular en los estados del este de Alemania, especialmente entre los votantes que se sientes desencantados con la reunificación de la Alemania Oriental comunista y la Alemania Occidental en 1990, y desencantados con los inconvenientes de que Alemania sea un miembro destacado de la Unión Europea.

Hay quien teme que, si la AfD sigue creciendo, podría socavar la democracia en Alemania, de forma similar a lo que los partidos populistas de extrema derecha han hecho recientemente en otras democracias de Europa y del resto del mundo.

Y a medida que la democracia siga disminuyendo en Europa y en todo el mundo, la protección de las libertades civiles y los derechos políticos seguirá disminuyendo también.

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