I. Introducción
Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022. A medida que la invasión rusa de Ucrania entra a su cuarto año, sus consecuencias más inmediatas y visibles han sido la pérdida de vidas y el gran número de refugiados provenientes de Ucrania. Sin embargo, dado el carácter interconectado de los sistemas políticos, económicos y de políticas internacionales, las repercusiones del conflicto en Ucrania pueden sentirse mucho más allá de Ucrania y Rusia.
Gran parte de la literatura y los comentarios recientes se han centrado en las lecciones militares y estratégicas aprendidas del conflicto en curso en Ucrania (Biddle 2022; 2023; Dijkstra et al. 2023). Sin embargo, no existen muchos análisis de calidad sobre los efectos económicos de la guerra en Ucrania en los países de Europa del Este, incluyendo a Rusia y Ucrania.
Este trabajo se enfoca en los efectos económicos de la guerra en Ucrania en nueve países de Europa del Este, incluyendo a Rusia y Ucrania. Esto se debe a que, aunque los países de Europa del Este son vecinos de Rusia y Ucrania y han sufrido consecuencias económicas negativas significativas por la guerra, en gran medida han sido ignorados por los investigadores.
II. Los efectos económicos de la guerra en Ucrania
Los impactos de la guerra son profundos y devastadores. La guerra causa una inmensa destrucción de propiedades y pérdida de vidas. También genera traumas psicológicos en quienes la han experimentado de primera mano. La guerra puede tener además efectos económicos de largo plazo, como mayor desempleo y aumento de la pobreza. Asimismo, puede provocar el desplazamiento de personas, como lo hemos visto con los millones de refugiados que se han visto obligados a huir de sus hogares a causa de los conflictos. La guerra también puede tener efectos políticos, como la creación de nuevos Estados o el debilitamiento de naciones existentes. Incluso puede propiciar el surgimiento de regímenes autoritarios en muchos países en la etapa posterior a una guerra. La guerra también puede conducir a una mayor militarización, en la medida en que las naciones buscan protegerse de futuros conflictos.
La guerra en Ucrania podría tener consecuencias económicas más amplias. Las cadenas de suministro pueden verse afectadas debido a la destrucción de infraestructura y recursos. La movilización bélica puede impactar en la fuerza laboral y en la producción económica. Los actores en la economía también pueden actuar estratégicamente para destinar recursos a otros lugares o apoyar el esfuerzo bélico, ya que la guerra ha modificado las estructuras de incentivos de trabajadores y empresas. Estos efectos pueden ser locales en las áreas geográficas directamente envueltas en el conflicto, pero también generar repercusiones en una región más amplia e incluso en la economía global. El comercio, la producción, el consumo, la inflación, el crecimiento y los patrones de empleo pueden verse influidos.
Peterson K. Ozili (2022) afirmó que la magnitud de la guerra en Ucrania tuvo un impacto negativo en las economías de casi todos los países del mundo. Según Ozili, los principales efectos de la guerra en Ucrania sobre la economía global son varios, pero este trabajo se enfoca en dos de ellos:
1. Aumento de los precios del petróleo y el gas, e inflación
Los países europeos importan una cuarta parte de su petróleo y el 40% de su gas natural de la Federación Rusa. La Federación Rusa es el segundo mayor productor de petróleo del mundo y el principal proveedor de gas natural para Europa. Tras la invasión, las compañías petroleras europeas enfrentarán problemas para obtener estos recursos de la Federación Rusa. Incluso antes de la invasión rusa, los precios del petróleo ya estaban a la alza debido a las crecientes tensiones entre países, la pandemia de COVID-19 y otros factores, pero se mantenían en el rango de entre 80 a 95 dólares por barril. Después de la invasión, este precio alcanzó los 100 dólares. Los precios del gas natural aumentaron un 20% desde que comenzó la guerra. El aumento de los precios del gas y del petróleo puede impulsar una alta inflación e incrementar las facturas de los servicios públicos.
2. Caída en la producción y el crecimiento económico
El alza en los precios del petróleo y el gas provoca una alta inflación y, por lo tanto, una disminución en el consumo, la oferta y la demanda, lo que ocasiona una caída en el crecimiento y la producción.
Este trabajo se centra en la inflación y el crecimiento del PIB de nueve países de Europa del Este en relación con los efectos económicos de la guerra en Ucrania. Ozili (2022) afirmó que una inflación muy elevada fue una de las consecuencias negativas percibidas de la invasión rusa a Ucrania. Como muestra la Figura 1, la inflación en la Unión Europea se disparó en el primer mes de la invasión, y la tendencia creciente continuó. La inflación de la UE en 2022 alcanzó su punto máximo en octubre, con un 11.5%, lo que representó un récord histórico. Sin embargo, la inflación ha disminuido lentamente a medida que los precios de la energía han bajado.
Esta mayor inflación en Europa resultó básicamente del aumento en los precios de la energía. Como muestran las Figuras 2, 3 y 4, los precios de la energía en Europa se dispararon en 2022. La Figura 2 evidencia que los precios de la energía han sido el componente más importante de la alta inflación en la UE.

Figura 1: Tasa promedio de inflación en la UE (%). Fuente: Eurostat. Creado con Datawrapper

Figura 2: Principales componentes de la tasa de inflación en la zona euro.

Figura 3: Precios del gas natural en Europa, enero 2021 – finales de 2024.

Figura 4: Precio del petróleo crudo, enero 2020 – enero 2025. Fuente: Eurostat. Creado con Datawrapper
La inflación se disparó no solo en los países miembros de la UE, incluidos los de Europa del Este, sino también en Rusia y Ucrania.

Figura 5: Tasa de inflación en Rusia, 2021–2025.
Como muestra la Figura 5, la tasa de inflación en Rusia promedió 8.16% desde 2003 hasta 2025, pero alcanzó un máximo histórico de 20.37% en abril de 2022, justo después de la invasión rusa a Ucrania. En 2022, Rusia experimentó una alta inflación, con una tasa anual promedio que llegó aproximadamente a 13.75%. Este repunte inflacionario se atribuyó en gran medida al impacto económico de las sanciones occidentales y al aumento del gasto gubernamental relacionado con la guerra en Ucrania.
Sin embargo, desde finales de 2022 y durante todo 2023, la inflación fue controlada, pero en 2024 volvió a subir. La tasa de inflación en Rusia ha sido moderadamente alta en 2024 y 2025, alcanzando 9.5% en 2024, 9.9% en mayo de 2025 y 9.4% en junio de 2025.

Figura 6: Tasa de inflación en Ucrania, 2021–2025
La economía ucraniana ha atravesado condiciones muy duras con el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en 2022. Tras el comienzo de la invasión, la inflación se disparó hasta 26.6% en octubre de 2022, desde el 10% en 2021. La inflación en Ucrania comenzó a desacelerarse desde finales de 2022 y durante todo 2023, alcanzando 5.1% en noviembre de 2023. Sin embargo, la inflación empezó a aumentar a inicios de 2024 y luego creció hasta 12% en diciembre de 2024.
Como muestran las Figuras 5 y 6, las tasas de inflación en Rusia y Ucrania no siguen el patrón de los países de la UE, donde la inflación se disparó en 2022 y luego ha ido disminuyendo lentamente con el tiempo. Más bien, en Rusia y Ucrania la inflación se disparó en 2022, se desaceleró en 2023 y volvió a subir en 2024 y 2025.
Como muestra la Figura 7, la inflación en los países de Europa del Este también fue muy alta justo después de la invasión rusa a Ucrania. La tasa anual de inflación de Hungría se disparó en 2022, alcanzando un máximo de 26.2% en enero de 2023. A mediados de 2023 comenzó a descender y, para 2024, mostró una tendencia gradual a la baja, llegando a 3.7% en 2024. La inflación en Hungría aumentó ligeramente en 2025, alcanzando 4.6% en junio de 2025 y 4.4% en mayo de 2025.
La República Checa (Chequia) experimentó un aumento significativo de la inflación en 2022, con una tasa promedio que alcanzó 15.1%. Esto marcó la segunda tasa de inflación más alta desde la independencia de la República Checa en 1993.
Dos factores contribuyeron principalmente a este aumento:
• Altos precios de la energía: La crisis energética global, agravada por la guerra en Ucrania, impactó significativamente los precios de la energía en la República Checa.
• Aumento de los precios de los alimentos: El incremento de los costos energéticos también elevó los precios de los alimentos, con algunos sectores experimentando tasas de inflación de hasta 26%.
La tasa de inflación en la República Checa en 2023 fue relativamente alta, alcanzando 10.7%. Sin embargo, la inflación disminuyó significativamente en 2024 y 2025. La tasa anual promedio de inflación en la República Checa en 2024 fue de 2.4%. En 2025, la inflación también fue baja, registrando 2.7% en julio de 2025.
Polonia también experimentó un aumento significativo de la inflación en 2022, con una tasa promedio que alcanzó 14.2%. La inflación bajó a 11.47% en 2023, aunque seguía siendo elevada. La tasa continuó cayendo, llegando a 3.72% en 2024. En julio de 2025, la inflación bajó a 3.1%.
De manera similar, Bulgaria experimentó un fuerte aumento de la inflación en 2022, alcanzando un máximo de 18.7% en septiembre de 2022. Sin embargo, la tasa anual de inflación de Bulgaria continuó disminuyendo, pasando de 13.02% en 2022 a 8.6% en 2023 y a 2.6% en 2024. La inflación en junio de 2025 fue de 3.1%.
Rumania experimentó un fuerte aumento de la inflación en 2022, alcanzando un máximo de 14.6% en noviembre de 2022. Sin embargo, la tasa anual de inflación en Rumania disminuyó de 13.8% en 2022, registrando 10.4% en 2023 y 5.58% en 2024. La tasa de inflación llegó a un nivel más moderado de 5.8% en junio de 2025.
Eslovaquia experimentó un fuerte aumento de la inflación en 2022, alcanzando un máximo de 15.4% en noviembre de 2022. Sin embargo, la tasa anual de inflación en Eslovaquia disminuyó a 10.96% en 2023 y a 3.15% en 2024. La tasa de inflación en Eslovaquia llegó a un nivel más moderado de 4.3% en junio de 2025.
Eslovenia tuvo una tasa de inflación mucho más baja que otros países de Europa del Este. La tasa anual de inflación en Eslovenia fue de 8.83% en 2022, 7.45% en 2023 y 1.97% en 2024. La inflación en Eslovenia alcanzó un nivel relativamente bajo de 2.2% en junio de 2025.
A diferencia de Rusia y Ucrania, estos países de Europa del Este siguieron el patrón de los países de la UE, en los que la inflación se disparó en 2022 y luego ha ido disminuyendo lentamente con el tiempo.

Figura 7: Tasa de inflación en Europa del Este durante la guerra en Ucrania
La muy alta inflación en Europa durante la primera etapa de la guerra en Ucrania se debió básicamente al aumento de los precios de la energía, como muestran las Figuras 2, 3 y 4. Esto se debe a que los países europeos dependían en gran medida de la energía rusa. Por otro lado, la Figura 8 muestra que varios países de Europa del Este dependían de manera significativa de la energía rusa en 2020, antes de la guerra en Ucrania. Por ejemplo, Eslovaquia y Hungría dependían de Rusia para más del 50% de su consumo energético. Además, Europa era el mayor importador de gas natural en el mundo. Rusia proveía aproximadamente el 40% del gas y el 25% del petróleo que importaba la UE antes de la invasión rusa a Ucrania. Como muestra la Figura 9, los principales importadores de gas de Rusia en 2021 eran países europeos.

Figura 8: Dependencia de los países miembros de la UE de la energía rusa

Figura 9: Principales importadores de gas ruso en la UE en 2021
Sin embargo, desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, se han impuesto más de 9,119 nuevas sanciones económicas a Rusia, lo que la convierte en el país más sancionado del mundo. Al menos 46 países o territorios, incluidos los 27 países de la UE, han impuesto sanciones a Rusia.
El comercio de la UE con Rusia se ha visto fuertemente afectado por las sanciones, resultando en una caída del 58% en las exportaciones a Rusia y una reducción del 86% en las importaciones desde Rusia entre el primer trimestre de 2022 y el tercer trimestre de 2024. En respuesta, como muestra la Figura 10, Rusia recortó en alrededor de 80% sus exportaciones de gas a la UE desde la invasión, lo que resultó en un aumento de los precios del gas en Europa.

Figura 10: Flujos mensuales de gas por gasoducto entre Rusia y la UE, 2022–2025
No obstante, la Figura 11 muestra que Hungría, Eslovaquia y la República Checa han sido grandes importadores de gas y petróleo rusos después de la invasión de Ucrania. Mientras que la Figura 12 muestra que Hungría, Bulgaria, Eslovenia, Eslovaquia y la República Checa han sido grandes importadores y consumidores de gas ruso tras la guerra en Ucrania.

Figura 11: Mayores importadores de combustibles fósiles rusos (1 de enero de 2023 al 16 de febrero de 2025)

Figura 12: Importaciones de gas natural ruso como proporción del consumo total en países europeos seleccionados
A medida que los precios de la energía en Europa se dispararon, la inflación —incluyendo los precios de los alimentos — también se disparó en Europa. Como resultado, el consumo en Europa disminuyó y el crecimiento del PIB cayó tras la invasión rusa a Ucrania. Como afirmó Ozili, la menor tasa de crecimiento también fue una consecuencia negativa percibida de la invasión rusa a Ucrania. Como muestra la Figura 13, el PIB en la UE bajó a 3.5% en 2022, en comparación con 6.3% en 2021, y cayó aún más a 0.8% en 2023 debido al estancamiento económico y la alta inflación causada por la guerra en Ucrania.

Figura 13: Tasa promedio anual de crecimiento del PIB en la UE, 1996–2025
Al igual que los países de la UE, Rusia, Ucrania y algunos países de Europa del Este experimentaron tasas de crecimiento negativas en 2022 y 2023 después de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022. La economía rusa ha experimentado una transformación significativa desde su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
Como muestra la Figura 14, la tasa de crecimiento del PIB de Rusia fue de -2.07% en 2022, una caída de 7.68% respecto a 2021. Esta caída en el PIB se debió a las sanciones internacionales, la retirada de empresas extranjeras y la incertidumbre económica general. Sin embargo, el impacto fue en gran medida compensado por unos términos de intercambio favorables gracias a los altos precios de las materias primas y al apoyo de terceros países — especialmente China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y países fronterizos con Rusia — que han servido como canales para la evasión de sanciones.

Figura 14: Tasa de crecimiento del PIB de Rusia
Para 2023, la economía rusa se había orientado cada vez más hacia una economía de guerra. Como muestra la Figura 15, el gasto militar aumentó significativamente después de la invasión rusa a Ucrania. El incremento del gasto público — como el gasto militar, las medidas de contra-sanciones y el crecimiento del crédito — impulsó la inversión, la construcción y la actividad económica en general en Rusia. El sector militar-industrial fue el más beneficiado, al igual que el consumo privado, impulsado por pagos relacionados con la guerra y un alto crecimiento de los salarios reales debido a la rigidez del mercado laboral. Mientras tanto, los sectores dependientes de los mercados occidentales o de empresas extranjeras continuaron enfrentando dificultades. Como resultado, el PIB de Rusia creció 3.6% en 2023 y 4.3% en 2024. La expansión económica resultó del aumento del gasto público y la inversión en su sector militar mientras continua su guerra contra Ucrania.

Figura 15: Gasto militar de Rusia
Sin embargo, a finales de 2024 e inicios de 2025 comenzaron a ser evidentes las señales de estancamiento económico. Incluso el sector militar-industrial empezó a estancarse. La economía se topó con sus limitaciones del lado de la oferta. En el primer trimestre de 2025, el crecimiento anual se desaceleró a un estimado de 1.4% (desde 4.5% en el último trimestre de 2024). La contracción económica fue impulsada por la caída de la actividad en el comercio, la minería, los bienes raíces y el ocio, que no pudo ser compensada por el crecimiento en agricultura, manufactura y administración pública.

Figura 16: Tasa de crecimiento del PIB de Ucrania
La invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022 afectó significativamente la economía ucraniana. Como muestra la Figura 16, la tasa de crecimiento del PIB de Ucrania en 2022 fue de -28.76%, una caída de 32.08% respecto a 2021. La tasa de crecimiento del PIB en Ucrania promedió 1.33% entre 2000 y 2025, alcanzando un mínimo histórico de -36.60% en el segundo trimestre de 2022. La economía de Ucrania comenzó a recuperarse en 2023, con una tasa de crecimiento del PIB de 5.32%, un aumento de 34.08 puntos respecto a 2022. La tasa de crecimiento del PIB alcanzó un máximo histórico de 19.30% en el segundo trimestre de 2023. El crecimiento del PIB en 2024 bajó a 2.9%. En el primer trimestre de 2025, el PIB de Ucrania creció 0.9%.
Sin embargo, la economía ucraniana ha sido sostenida por el apoyo financiero de países occidentales, incluyendo ayuda militar y humanitaria, así como préstamos provenientes de activos rusos congelados. El financiamiento externo ha sido esencial para sostener la capacidad de Ucrania de sobrevivir. El déficit del sector público de Ucrania en 2024 aumentó a un récord de 1,832 billones de grivnas, equivalente a casi el 24% del PIB. Más del 60% del gasto se destinó a defensa y seguridad interna. Los países socios extranjeros de Ucrania proporcionaron aproximadamente 42 mil millones de dólares en apoyo presupuestario directo en 2024, de los cuales una gran parte (17.5 mil millones de dólares) fue entregada a través del ‘Ukraine Facility’ de la UE.
En 2025, la situación financiera de Ucrania luce más favorable en comparación con inicios de 2024, cuando el ‘Ukraine Facility’ de 50 mil millones de euros de la UE y el paquete de ayuda estadounidense de más de 60 mil millones de dólares estuvieron bloqueados debido a la intransigencia legislativa.
La estructura del financiamiento del déficit de 2025 en Ucrania representa un cambio importante respecto a 2024, ya que una parte sustancial del déficit será cubierta con los rendimientos de los activos rusos congelados. El verano pasado, los líderes del G-7 acordaron un esquema de Aceleración de Ingresos Extraordinarios (ERA, por sus siglas en inglés) que permite usar 183 mil millones de euros de activos rusos congelados (a fines de 2024) en el área de la UE para ayudar a Ucrania. El programa ERA no utiliza directamente los activos rusos, sino que emplea sus rendimientos para financiar pagos y costos de un préstamo de 50 mil millones de dólares.
Como muestra la Figura 17, las asignaciones de desembolsos del ERA para Ucrania llegarán a casi 22 mil millones de dólares en 2025 y 11 mil millones en 2026. La nueva administración de Trump aún no se ha retirado del programa ERA, incluso cuando ya se han hecho recortes sustanciales, por ejemplo, en la financiación del USAID para Ucrania. Estados Unidos sigue siendo el mayor apoyo del programa ERA, con un compromiso total de desembolsos de 20 mil millones de dólares.

Figura 17: Programa ERA para Ucrania desde países occidentales, 2023–2026
Además, según el ‘Ukraine Support Tracker’ de la Universidad de Kiel, Ucrania ha recibido 267 mil millones de euros en ayuda durante los últimos tres años. La mitad de esta cifra ha sido en armas y asistencia militar, con 118 mil millones de euros en apoyo financiero y 19 mil millones de euros en ayuda humanitaria. Los países europeos contribuyeron más que Estados Unidos: 62 mil millones de euros en armas y 70 mil millones de euros en otro tipo de ayuda desde Europa, en comparación con 64 mil millones de euros en armas y 50 mil millones de euros en otra ayuda desde Estados Unidos.
Por otro lado, la guerra en Ucrania provocó una crisis masiva de refugiados en los países de Europa del Este. Millones de ucranianos cruzaron la frontera hacia países vecinos de la región, lo que afectó la economía de cada nación. La Tabla 1 muestra el número de refugiados ucranianos asentados en Europa. La mayoría se estableció en Polonia y la República Checa, seguidos por Rumania, Eslovaquia y Moldavia. Estos refugiados ucranianos tuvieron impactos significativos en la economía de Europa del Este, en particular en Polonia y la República Checa.
Tabla 1: Número de refugiados de Ucrania asentados en Europa

La guerra en Ucrania afectó la economía de Polonia de varias maneras, generando tanto dificultades como oportunidades. En primer lugar, hubo problemas con el suministro de energía que podían amenazar el acceso de Polonia a la electricidad. El conflicto en Ucrania sacudió bastante el mercado energético de Polonia, afectando su suministro de gas y petróleo y provocando un fuerte aumento de precios. Justo después de que comenzó el conflicto, los precios de la gasolina en Polonia aumentaron en más de 40%, como muestra la Figura 18. Esto se debe principalmente a que Polonia solía obtener gran parte de su energía de Rusia y ahora, debido a la guerra en Ucrania y a las sanciones que le siguieron, ha habido una gran disrupción.

Figura 18: Precio de la gasolina en Polonia

Figura 19: Inflación de alimentos en Polonia
Por otro lado, como muestra la Figura 19, los precios de los alimentos también se dispararon inmediatamente después de la guerra en Ucrania. La inflación de alimentos en Polonia promedió 4.11% desde 1999 hasta 2025, alcanzando un máximo histórico de 24% en febrero de 2023.
Además, ha habido la llegada de más de 1 millón de refugiados ucranianos, lo que ejerció presión sobre el empleo y los servicios públicos en Polonia. El gobierno polaco tuvo que aumentar significativamente su gasto público para proporcionar vivienda, atención médica y servicios sociales a los recién llegados. Este repentino aumento en el gasto pareció abrumador al inicio, pero también trajo potenciales beneficios económicos a largo plazo. Por ejemplo, la afluencia de refugiados ucranianos incrementó la demanda de bienes y servicios locales, lo que a su vez estimuló la economía polaca.
A pesar de las dificultades y oportunidades que la guerra en Ucrania trajo a Polonia, la tasa de crecimiento del PIB de Polonia en 2022 fue de 5.3%. Esto indica un desempeño económico sólido, aunque ligeramente inferior al 6.9% de crecimiento en 2021. Sin embargo, la tasa de crecimiento del PIB de Polonia en 2023 bajó a 0.2%, lo que significa una desaceleración significativa en comparación con el 5.3% de 2022. La desaceleración se atribuyó a factores como la caída del gasto de los hogares debido a la inflación energética y el estancamiento del consumo.
El PIB real de Polonia creció 2.9% en 2024, superando las expectativas iniciales que se habían fijado en 2.8%. A medida que la inflación disminuyó, esto permitió un mayor gasto de los consumidores y contribuyó a la expansión económica. La economía polaca continúa creciendo con un 3.2% en el primer trimestre de 2025.

Figura 20: Tasa de crecimiento anual del PIB en Polonia, 2016–2024
La economía checa ha experimentado impactos significativos por la guerra en Ucrania debido a las interrupciones en las cadenas de suministro y al aumento de los precios de la energía y los alimentos. Como muestran las Figuras 21 y 22, los precios de la gasolina y los alimentos en la República Checa se dispararon justo después de la invasión rusa a Ucrania. Los precios de la gasolina en la República Checa se dispararon en junio de 2022 a 2.05 USD/litro desde 1.12 USD/litro en mayo de 2020. Los precios de la gasolina en la República Checa promediaron 1.48 USD/litro desde 1995 hasta 2025, alcanzando un máximo de 2.05 USD/litro en junio de 2022 y un mínimo histórico de 0.72 USD/litro en diciembre de 1998.

Figura 21: Precio de la gasolina en la República Checa

Figura 22: Inflación de alimentos en la República Checa
Como resultado, después de una sólida recuperación de la pandemia de Covid-19 en 2021 con una tasa de crecimiento de 4%, la actividad económica se desaceleró en 2022–2023 debido a las consecuencias de la guerra en Ucrania, incluidas las sanciones de la UE a Rusia y el aumento de los precios de la energía y los alimentos. No obstante, Chequia logró un crecimiento moderado en 2022 con una tasa de 2.8%, pero la economía checa se contrajo -0.1% en 2023 y ha permanecido débil, con una tasa de crecimiento de 1.1% en 2024 y 0.7% en el primer trimestre de 2025.

Figura 23: Tasa de crecimiento anual del PIB en la República Checa, 2016–2024
La economía de Hungría ha enfrentado desafíos significativos debido a la guerra en Ucrania, incluyendo mayores costos de energía, inflación y disrupciones en el comercio y las cadenas de suministro. La economía de Hungría creció 4.6% en 2022, pero para 2023 cayó a -0.91% debido a la inflación extremadamente alta y el débil consumo. El índice de precios al consumidor en Hungría alcanzó un máximo de 25.7% en enero de 2023, la tasa más alta en la UE. La alta inflación fue impulsada por el aumento de los precios de la energía y los alimentos, como muestran las Figuras 24 y 25. La economía húngara ha estado débil, con una tasa de crecimiento de 0.5% en 2024. El PIB se expandió 0.1% en el segundo trimestre de 2025.

Figura 24: Precio de la gasolina en Hungría

Figura 25: Inflación de alimentos en Hungría

Figura 26: Tasa de crecimiento anual del PIB en Hungría, 2016–2024
La economía de Bulgaria ha enfrentado desafíos derivados de la guerra en Ucrania, debido al aumento de los precios de la energía y las disrupciones en el comercio. Como muestra la Figura 27, la recuperación económica inicial fue más fuerte de lo esperado, con un crecimiento del PIB de 4% en 2022, pero el impacto de la guerra en Ucrania, junto con la inflación y los vientos en contra de la economía global, condujo a una desaceleración. La economía de Bulgaria se expandió 1.89% en 2023, luego el PIB de Bulgaria repuntó a 2.8% en 2024 y a 3.1% en el primer trimestre de 2025.

Figura 27: Tasa de crecimiento anual del PIB en Bulgaria, 2016–2024
La economía de Rumania ha experimentado tanto impactos positivos como negativos por la guerra en Ucrania. Como muestra la Figura 28, la economía rumana mostró una fortaleza inesperada en 2022, con una tasa de crecimiento de 4.8% gracias al fuerte consumo privado y la inversión. Sin embargo, los efectos de la guerra en Ucrania, particularmente en los precios de la energía y en las cadenas de suministro, frenaron el crecimiento rumano. La tasa de crecimiento de Rumania en 2023 fue de 2.2%, pero repuntó moderadamente en 2024 a 2.8%. El PIB rumano aumentó 0.3% en el primer trimestre de 2025. Rumania enfrentó desafíos relacionados con déficits fiscales, deuda pública e inflación. La capacidad de Rumania para enfrentar estos retos y aprovechar oportunidades — como el apoyo de la UE y su ubicación geográfica estratégica — será crucial para su prosperidad económica a largo plazo.

Figura 28: Tasa de crecimiento anual del PIB en Rumania, 2016–2024
La economía de Eslovaquia ha enfrentado desafíos significativos debido a la guerra en Ucrania, principalmente a través de choques en los precios de la energía y los alimentos, además de disrupciones en el comercio y las cadenas de suministro. Como muestran las Figuras 29 y 30, los precios de la gasolina y de los alimentos en Eslovaquia aumentaron considerablemente. La economía de Eslovaquia creció 0.45% en 2022, una caída de 5.28% respecto a 2021. La tasa de crecimiento del PIB en 2023 fue de 1.38%. El crecimiento del PIB en Eslovaquia se recuperó moderadamente en 2024 con una tasa de 2%. En el primer trimestre de 2025, la economía eslovaca creció 0.2%.

Figura 29: Precio de la gasolina en Eslovaquia

Figura 30: Inflación de alimentos en Eslovaquia

Figura 31: Tasa de crecimiento anual del PIB en Eslovaquia, 2016–2024
En 2022, Eslovenia experimentó un crecimiento económico lento de 2.7%, una caída de 5.69% respecto a 2021, debido a la guerra en Ucrania y al posterior aumento de los precios de la energía y las disrupciones en las cadenas de suministro. La economía de Eslovenia se vio afectada por la guerra en Ucrania y por inundaciones en 2023 y 2024, con tasas de crecimiento de 2.1% y 1.5%, respectivamente. El crecimiento del PIB de Eslovenia cayó a -0.7% en el primer trimestre de 2025.

Figura 32: Tasa de crecimiento anual del PIB en Eslovenia, 2016–2024
III. Conclusión
Este trabajo analizó los efectos económicos de la guerra en Ucrania sobre Rusia, Ucrania y los países de Europa del Este, con un enfoque en la inflación y el crecimiento del PIB. El estudio mostró que, tras la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, la inflación se disparó no solo en los países miembros de la UE — incluidos los de Europa del Este —, sino también en Rusia y Ucrania. Sin embargo, el patrón de inflación fue diferente. La inflación en Rusia y Ucrania no siguió el patrón de los países miembros de la UE, en los cuales la inflación se disparó en 2022 y luego fue disminuyendo lentamente con el tiempo. Más bien, en Rusia y Ucrania la inflación se disparó en 2022, se desaceleró en 2023 y volvió a subir en 2024 y 2025. La inflación en los países de Europa del Este siguió el patrón de los países de la UE, en el que la inflación se disparó en 2022 y luego fue disminuyendo lentamente con el tiempo.
Por otro lado, el patrón de crecimiento del PIB fue diferente y dependió de las condiciones individuales de cada nación, aunque la mayoría de los países experimentaron una caída económica en 2022 en relación con 2021. Algunos países como Ucrania y Rusia registraron un crecimiento negativo en 2022 y luego se recuperaron a partir de 2023. Otros países como Hungría, Rumania, Bulgaria y la República Checa experimentaron un crecimiento moderado en 2022 y luego se desaceleraron con el tiempo. A su vez, otros países como Eslovaquia y Eslovenia registraron un crecimiento del PIB muy bajo durante el período 2022–2025.
